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jueves, mayo 09, 2013

A veces, pienso así, pero no por hipócrita. ¿cómo?

Hoy le pregunté a  Nissan Pérez de Israel  Conservador Jefe de Fotografía del Museo de Jerusalén. si el creía que la labor del fotografo de guerra sí ha influido en la sociedad para mermar la necesidiad de que una idea pelee contra otra en otra idea, es decir, que una idea politica, economica, social, natural, pelee contra otra idea de igual o diversa índole -a veces una no tiene que ver con la otra- en una guerra. y con un rotundo "sí", me contestó mencionando una foto que circulo entre estudiantes, y de manera underground en diversas esferas sociales, y esto fue lo que llevo a la calle a muchos estudiantes y personas a marchar en contra de la guerra de Irak.

Ahora bien, esto, da cuenta de cómo los medios en colombia nos tienen educados al horror, a la muerte, a la sangre y no propiamente para donarla. E impávidos, miramos la muerte en la televisión como lo han dicho mucho teóricos, no me gusta el pleonasmo, pero es anecdótica la muerte ya en colombia. La dictadura en colombia es silente, ramplona, y a puerta cerrada. los proyectos de ley se pasan a los distintos artifices encargados de firmar, quienes encerrados y hasta amenazados leen en grupo, para evitar ser contaminados por algun punto de vista de otro partido politico. pero la corrupción toca a la puerta, con violencia, y exige la devolución de un documento firmado. el cual rechazan firmar aquellos encerrados, pero amenzantes los otros, los que redactaron el proyecto se niegan a estampar su rúbrica, pero en primera plana sí son publicamente relevantes -aquellos que no firmaron el documento pero si su muerte- para las mordazas que las imagenes fijas o en movimiento imponen al pueblo cada mañana para que no hable o para que tema. o por ejemplo, que voluntarios y estudiantes politicos que fueron llamados para mediar el conflicto armado por su excelente desarrollo académico, no sean llevados a dicha tarea por ser menores de edad. pero en alguna reunion de peces gordos, los mismos estudiantes tienen que velar por la integridad física y moral de sus compañeras porque son asediadas por el enjambre de barracudas, que de alguna forma instantánea han perdido sus kilos de mas y raudos revoletean en cardúmenes alrededor de las sardinitas, como si sus manchados y deformes cuerpos fuesen dignos de semejantes bellezas, digamos que todas son mayores de 21 años, para evitar decirles pedófilos además. me levanto de la silla del transporte público masivo, está a punto de finalizar la hora en que sigue funcionando. me despido de quien me acaba de contar parte de lo aquí escrito; miro al publico presente y en voz alta pregunto:

- ¿Han escuchado que así como son tus pensamientos, es tu vida? tengan un buena noche.

Las miradas me miran o no lo hacen, las bocas hablan o no. son cuerpos, que expresan sus pensamientos, son sus vidas, en sus cuerpos que se manifiestan. Voy de camino a casa, en sielncio, en extasis. debo dormir. suena paco de lucia con camaron en una habitación en la que dos amantes bailan.




http://fotomuseo.org/fotografica_2013/encuentro_teorico.html


domingo, agosto 26, 2012

Reunidos algunos apasionados de su que hacer.



La conversación venía en un juego absurdo y sin precedentes de metáforas cuánticas y otras simbologias, ambas,  cargadas de contenido erótico. Las pieles aunque quietas y al viento, sudaban.

         - Hoy tengo una atracción rara hacia el análisis
            y no es literal,  es simbólico.

         - eres un gran agujero negro en el universo
           y atraes toda la masa creativa del mio.

silencio, todos apartaron la mirada donde nadie se veía con nadie-


         - ¿Puedes vibrar como un violín punteado por un arpa?

        - Puedo -Su respuesta fue Categórica-


        -Eres música viva no compuesta y letras por escribir.

        -¿fotos?.

        -Un instante es el máximo reto para captar todo cuanto eres.

        - ¿será posible?

        -Es posible

        -¿Has visto fotos que te gusten mucho de personas
           o personajes que admires?

        -Si, Hay un libro Genial sobre lo que mencionas

       -La fotografía es
        la máxima escritura simbólica del estatismo comunicativo



vibraron colectivamente, fue orgiástico y mental.

martes, agosto 30, 2011

¿Qué es “letras cómo haluros de plata”?


Letras como haluros de plata nace hace poco mas de dos años y medio, inspirado en los grandes fotógrafos, que además de buenas fotografías, también participaron activamente en el desarrollo de la fotografía desde su teoría, posibilidades, experimentación y no mucho menos importantes: letras.
Letras que dieron fuerza al imaginario de lo fotográfico, que sentaron bases académicas, críticas, conceptuales y estéticas. letras que deformaban la imagen hasta el punto de hacerla inteligible o la resaltaban suntuosamente.
Durante mi paso por la academia –porque también fui fotógrafo por fuera de ella- pude acercarme a varios libros sobre la fotografía, sobre su acto, sobre sus que hacer, sobre su ciencia y más de una vez, “me maraville al límite del maravillamiento”1 con textos que hallé de fotógrafos como Man Ray, Cartier Bresson, Ansel Adams, Minor White o Fontcuberta, así como otros escritos por quienes tenian una relacion indirecta con el acto fotográfico, o eran el acto en sí mismo.
A través de este blog, quiero darle continuidad a la historia de los grupos de creadores, artistas, fotógrafos, escritores, abogados, desocupados entre otros, que se reunían a charlar de cualquier tema de su interés, en este caso, el interés es la fotografía, sin por eso dejar por fuera a personas que no sean fotógrafos o afines por profesión.
Está abierto el diafragma (orificio dentro del lente por el cual entra la fotografía a la cámara) para que ustedes (la luz) puedan entrar y dibujar con sus letras (la imagen) en el plano de enfoque (campo de comentarios o entradas propuestas) para que quede registrada en la película de haluros de plata o el sensor (Este blog)
La inspiración de aquellos que ya han escrito y la necesidad de decir algo más sobre la fotografía, o sus distintas instancias me llevaron insoslayablemente a crear este blog en el cual los haluros de plata en los cuales se fija la imagen que se quiere compartir son las letras y este blog mí película para exponer.
1 Forma de expresión usada en las mil y una noches

sábado, mayo 14, 2011

El tiempo y la fotografía

Cuando hablamos de fotografía, si se es un poco entendido en el tema, se pensará ipsofacto en velocidades. ¿Qué tiene que ver realmente el tiempo con el proceso de tomar una fotografía? Indistintamente que de acuerdo a la velocidad que se tenga para un diafragma específico, o queramos movimiento en la imagen o congelados, el tiempo tiene otra relevancia particular de la parte técnica y es la importancia del tiempo dentro de lo emocional, o no superficialidad [1] que puede llegar a contener una fotografía.
Para Cartier-Bresson más importante que una imagen perfecta en técnica, es la esencia que transmita la fotografía. No descarta la técnica de composición por nombrar la parte del proceso más relevante en cuanto a una imagen bien lograda; pero él, en su ensayo, comenta que la parte compositiva debe ser una acción de tipo tácito para todo individuo involucrado seriamente con la fotografía; destrucción de emocionalidad la compositiva a través de un automatismo. Cuan importante llega a ser el tiempo, que al hablar de sus viajes, decía, le daban ganas de asentarse justo días antes de tener que partir para poder ser al fin una imagen fija como en una película; y con gran razón hace tal afirmación, ya que al ser él, un “ser fotográfico” su actuar y sentir está mediado por la película; es decir, un fotograma necesita tiempo para sentar (fijar) una imagen en su emulsión, independientemente de cuan rápida (sensible) sea la velocidad de la película, de obturación y rapidez del lente. Si hacemos una analogía, luz-hombre / espacio tiempo – película, veremos que un hombre necesita un tiempo para recorrer un espacio, pero la luz casi recorre todo el espacio en el mismo tiempo, es decir, puedo recorrer una ciudad con una longitud de 300 kilómetros –si la volvemos una línea– siendo luz, en menos de un segundo. Así una fotografía logra asentarse en el espacio visto gracias al recorrido de la luz y su velocidad, o retomando la iniciativa de Cartier-Bresson, asentar al fotógrafo en ese lugar dónde la cámara estuvo; el espacio visto puede ser visitado por quien ve o posee la foto, y aun mejor, recorriendolo aun más rapido que la luz, ya que el recuerdo sea borroso o no, no se hará esperar.
si me elevo en un helicoptero con un ojo de pez montado en mi cámara,  tendré la ciudad en mis manos a través de la fotografía, según Cartier-Bresson, estaré en esa ciudad cada vez que alguien vea la foto.
Si generar una imagen desde este punto de vista -del que ve la foto- no requiere tiempo, qué diremos si retomamos a Minor White (el ojo y la mente de la cámara 1952) cuando contesta preguntas como ¿en qué piensa cuando va a tomar fotos? Y el responde, "en nada"; se requiere sólo el tiempo necesario para “ver” la imagen escuchando todos y cada uno de nuestros sentidos y sensibilidades.
Hoy en día hay ciertas divergencias entre la fotografía en película y la digital, a menudo escucho decir a las personas que ahora es más fácil corregir sobre la marcha, porque hay la opción de “revelar” (visualizar) al instante la imagen tomada. Al entrar en el terreno de tales diferencias, yo contestaba –y contesto sólo que ahora argumentado en Cartier-Bresson- que en cosas que se mueven y no son cíclicas –aunque muchos afirmen que todo es cíclico– no hay tiempo de revisar la imagen y se ha de confiar en que se hizo bien la lectura del luz [2],  en que se tuvo suficiente tiempo, aun cuando halla sido un 1/1000s para revisar el encuadre los elemntos incluidos y su composicion de ser posible, porque aquello que se sintió a través del visor, no va a ser jamás otra vez (El instante decisivo, 1952). Digo sentir, porque tengo minutos –si acaso uno– acumulados en mi experiencia tras de la cámara, que aun cuando se me ha escapado o no la imagen, la he sentido; así mismo, he sentido imágenes que no son mías, y eso para mi como fotógrafo es una satisfacción.
Me genera interrogantes el texto de Cartier-Bresson ahora, ya que la primera vez que lo he leído, no había estado tanto tiempo con una cámara digital en mis manos, y leí diferente el texto. ¿cómo cambiaría el texto si él, tuviese una cámara digital? Quiero atreverme a intentar decir que al menos quitaría un “no” que escribe, al decir no podría ser un trotamundos yo digo que sí, la velocidad del poder revisar, cuando ha pasado lo observado y hay tiempo para observar lo fotografiado, le daría las herramientas necesarias para, como Jean-Baptiste Grenouille[3], tener la esencia de todo cuanto quiere.
Otra forma del tiempo sobre la búsqueda de la imagen fotográfica, se da en cuestión del tiempo verbal, es decir, lo que pasó, pasó para siempre. De esta certidumbre nacen los temores y la fuerza de nuestra profesión. La incertidumbre de lo que será, y la certeza de lo que fue [4], se tenga o no la imagen; esa incertidumbre es ese ir con la mente en blanco de M. White, y el estar alerta, con el cerebro, el ojo y el corazón, de Henry Cartier-Bresson.

[1] El acto fotográfico, Philipe Dubois. Cap 1.
[2] documental sin pose, reporteria entre otros
[3] Protagonista de El perfume, de Patrick Süskind.
[4] Adivinanza que le hace el Maestro Hora a Momo, en el libo Momo de Michael Ende.

lunes, septiembre 20, 2010

Cuidado: Una serie Fotográfica nunca termina

¿para qué hablar de las series fotográficas, si una misma secuencia dice más de la cuenta que una sola fotografía?, o por qué a veces “evitamos” –y me incluyo- el texto de una exposición por la premura de ir a la imagen o la sucesión de imágenes que ansia ser vista en su eterna espera colgada en la pared, y es que, es eterno para una imagen de 1/60 de segundo esperar un mes o mas para ser descolgada o apreciada; haya o no sido comprada… para solo volver al texto, generalmente.

Una vez se toma la decisión de iniciar una serie ya pensada o aquella que surge de repente en un evento, que sabemos por experiencia es una identidad fotográfica –léase serie- que podemos encontrar a menudo, querremos que llegue el momento de obturar la cámara cada vez que se nos da el chance para asomar ese momento donde sentimos que hemos terminado; Hay veces cuando tocamos tan mágico instrumento, nos sentimos arroyados por aquel pensamiento…”la serie, hay que trabajarle”…. casi al punto de transformarnos en un ser obtuso e idéntico fotográficamente. Así mismo si ya has empezado una serie, por más que la hayas terminado o no –y si no lo has hecho detén tu lectura y ve a pensar una serie y empieza de una vez por todas- ese “lastre conceptual” no será más que una compañía eterna, hasta el fin de tus días, y no solo a la muerte de la cámara. Será inaudito entonces, no querer sacar un instante para la fotografía y asi registrar esa identidad fotográfica del pasado que has creado para tu deleite y muy seguramente para el de muchos ojos. Muy probablemente un día no tendrás la cámara contigo y solo entonces los demás te pueden redimir de tal acontecimiento, pero tu si sentirás esa espina de haber dicho, debí sacar la cámara hoy.

Si bien es cierto que a menudo esta ultima  situación sucede por doquier y a veces carecemos de una cámara, cuando le tenemos es imperdonable, repito, pensar la imagen con la blancura de Minor White, que ésta aparezca  y no saquemos el instante para la foto, repito. nuestra cámara puede llegar a revelarse, en sentido antagónico de una copia bien hecha. Y a veces una misma película tiene más de una fotografía my parecida sino igual a la anterior, repito.

Una serie entonces no termina, y se convierte, más que en un peso, en un alivio para aquel fotógrafo ávido de imágenes y de espacio tanto mental como fisico para generar y a su vez guardar esa identidad fotográfica que ha creado para el mundo, pero sobre todo para el disfrute del maravilloso acto que es tomar una fotografía.