martes, mayo 19, 2015

¿por qué place una fotografia?

El decir que una fotografia es buena o no, muchas veces radica en una percepcion meramente subjetiva —podría decirse, muy entre comillas—, y eso está bien, pues si te apetece una fotografía para decorar o coleccionar y que pertenezca a un ambiente en el cual usualmente estás, querrás tener algo que para ti sea un placer o una puerta, para que así cuando la mires, la imagines, la recuerdes, la leas o cuando la contemples tengas una certeza a la que nadie más tiene acceso.





Más allá de eso, cuando empiezas a ver miles y miles de foto por semanas, por mes o por día como un editor fotografico o un usuario permanente de redes, por ejemplo, existirán muchos caminos por los cuales una fotografia puede ser placentera al verla. desde el propio contexto de la informacion para un editor o un reportero que trabaja en un diario o en el hermoso oficio de informar las cosas como son o modificar la realidad a través de su expresión artística, una fotografía que muestre la información que solo puede ser entendida estando ahi en lugar que sucedió,  será perfecta, sin importar mucho que la imagen se caiga para un lado, que esté un poco desbalanceada de contraste, que haya quedado un poco sobreexpuesta, o que sencillamente el foco no esté bien puesto, digamos, funciona como medio informativo —podré ser tildado de amarillista o mediocre por esto—, si la premura por informar así lo requiere...  si comunica y la censura —¿existe?— lo permite, pero esto último es película de otra calidad y sensibilidad.







Lo expuesto en las ultimas lineas del párrafo anterior, no son una posibilidad hoy en día, donde existe la capacidad de los individuos de producir imágenes que placen de modo estético y comunicativo a selectos grupos de observadores así como las grandes masas ávidas de información y una que otra vez, a una junta directiva completa.

¿Qué place? Es un interrogante diífcil ahora, que han pasado al menos 6 meses o un año desde que escribí el párrafo anterior. Creélo, y está bien, porque el párrafo anterior se veía flojo y buscaba una senisbilidad muy alta para tener un foto cualquiera, rápido. es decir, una salida fácil en el texto.

Es difícil saber los porqués del placer de contemplar algo estático, que no se mueve, que lo mires como lo mires, siempre será lo mismo -ah! me parece escucharte decir qué aburrido- a menos que esté bajo alguna superficie o luz de algun color que sólo cambie eso, la forma o el tono en cómo lo vemos y percibimos. Pero ten paciencia, porque si no lo sabes la fotografía es de mucha paciencia, por más prisa que se tenga siempre necesitas el tiempo necesario, para hacer que un fracción o varios segundos juntos, sean eternos.*  Cómo si esa sensibilidad que ve el fotografo, intangible a muchos y sólo visible a través del visor; -si por el live view no se vé o hay lag de la realidad lo cual representa una posibilidad de censura- naciera al mundo, y el médico que recibe este bebé, está oculto tras esa pequeña caja oscura, tímido, porque él sabe que ve más allá. es ahí en donde radica parte del gusto por algo que en pernne status quo, donde quien no se queda quieto, ante una buena footgrafía es el espectador.  y cómo diria uno de los genios de la semmiótica, la fotografía es una obra de arte abierta, porque permite salir, entrar, moverse sin límites... ahí está la fascinación de una obra de arte en apariencia estática cómo la fotografía; lo que permite que el espectador acceda de una vez por todas a una nueva nocion de arte, que se mueve y no puede ser vista.




La fotografía es la síntesis de la escultura, de las trés dimensiones. por que a pesar de su bidemnsional la profundidad polisémica que puede tener una foto per sé, o por algún modificador de sentido, como un título -por eso algunas fotos mias no tienen título-la iluminación, el motaje o la manera en cómo se le presente la experiencia al observador podrá detonar la imaginación o realidad de aquel que se para frente alguna fotografia.  Sin que alguna foto, sea cualquiera.

¿por qué place una fotografia? ah vasto interrogante te has decido plantear para prorrogar la existencia. acaso sabes tu ¿porque te gusta? acaso entiendes el devenir de esos mínimos lapsos de tiempo, que aunque esternos —más de 30 segundos— son aun efímeros. acaso entienes la sintonia para que suceda la sincronía entre quien observa —el vouyer— y quien crea la obra para su deleite. ?¿es acaso una reacción de igual modo química ese gusto por lo que se ve? existen muchas variantes de conocimientos especializados hoy en día que son capaces de explorar a fondo y diseccionar casi de modo infinitesimal el por qué gusta una fotografía, pero, me atrevo de modo intuitivo a afirmar con cierta duda, que la puerta que hay que abrir para que se revele la ciencia cierta del por qué gusta una fotografía, puede ser vetado a muchos más de los que podríamos imaginar a simple vista.



Inicié afirmando que era pura subjetividad, con un comentario que sembraba la duda, al respecto, pero la trenza roja que anida el punto donde todo lo que conoces y desconoces, se unen para darte el gusto de decir "esta foto me gusta" es incierto.



*en esto ultimo parece yacer el gusto de algunos fotógrafos y fotógrafas por el sci-fi que posee ruptutas temporales.

jueves, mayo 09, 2013

A veces, pienso así, pero no por hipócrita. ¿cómo?

Hoy le pregunté a  Nissan Pérez de Israel  Conservador Jefe de Fotografía del Museo de Jerusalén. si el creía que la labor del fotografo de guerra sí ha influido en la sociedad para mermar la necesidiad de que una idea pelee contra otra en otra idea, es decir, que una idea politica, economica, social, natural, pelee contra otra idea de igual o diversa índole -a veces una no tiene que ver con la otra- en una guerra. y con un rotundo "sí", me contestó mencionando una foto que circulo entre estudiantes, y de manera underground en diversas esferas sociales, y esto fue lo que llevo a la calle a muchos estudiantes y personas a marchar en contra de la guerra de Irak.

Ahora bien, esto, da cuenta de cómo los medios en colombia nos tienen educados al horror, a la muerte, a la sangre y no propiamente para donarla. E impávidos, miramos la muerte en la televisión como lo han dicho mucho teóricos, no me gusta el pleonasmo, pero es anecdótica la muerte ya en colombia. La dictadura en colombia es silente, ramplona, y a puerta cerrada. los proyectos de ley se pasan a los distintos artifices encargados de firmar, quienes encerrados y hasta amenazados leen en grupo, para evitar ser contaminados por algun punto de vista de otro partido politico. pero la corrupción toca a la puerta, con violencia, y exige la devolución de un documento firmado. el cual rechazan firmar aquellos encerrados, pero amenzantes los otros, los que redactaron el proyecto se niegan a estampar su rúbrica, pero en primera plana sí son publicamente relevantes -aquellos que no firmaron el documento pero si su muerte- para las mordazas que las imagenes fijas o en movimiento imponen al pueblo cada mañana para que no hable o para que tema. o por ejemplo, que voluntarios y estudiantes politicos que fueron llamados para mediar el conflicto armado por su excelente desarrollo académico, no sean llevados a dicha tarea por ser menores de edad. pero en alguna reunion de peces gordos, los mismos estudiantes tienen que velar por la integridad física y moral de sus compañeras porque son asediadas por el enjambre de barracudas, que de alguna forma instantánea han perdido sus kilos de mas y raudos revoletean en cardúmenes alrededor de las sardinitas, como si sus manchados y deformes cuerpos fuesen dignos de semejantes bellezas, digamos que todas son mayores de 21 años, para evitar decirles pedófilos además. me levanto de la silla del transporte público masivo, está a punto de finalizar la hora en que sigue funcionando. me despido de quien me acaba de contar parte de lo aquí escrito; miro al publico presente y en voz alta pregunto:

- ¿Han escuchado que así como son tus pensamientos, es tu vida? tengan un buena noche.

Las miradas me miran o no lo hacen, las bocas hablan o no. son cuerpos, que expresan sus pensamientos, son sus vidas, en sus cuerpos que se manifiestan. Voy de camino a casa, en sielncio, en extasis. debo dormir. suena paco de lucia con camaron en una habitación en la que dos amantes bailan.




http://fotomuseo.org/fotografica_2013/encuentro_teorico.html


lunes, enero 21, 2013

La importancia de la mirada

Cómo fotógrafo es algo que debería conocer sobre manera, pero hoy, durante el partido de dobles en el mundial juvenil de tennis del country club en Barranquilla Colombia, pude ver que del mirar no me las sé todas. MIentras realizaba parte de mi trabajo como fotografo y disfrutaba el buen tenis que jugaron la israelita Patiuk como dupla de la gran promesa Ecuatoriana Doménica Gonalez,  quienes se impusieron sobre Angeles Paz (perú) y su par Steffensen (usa).


El partido finalizo con un ajustado Tie break, que acompañado del inclemente sol calcinó los nervios tanto de jugadores como asistentes.
En el tenis, la importancia de la mirada radica en que no importa qué haga el jugador, hacia dónde corra, o cómo intente golpear debe a como de lugar, seguir la pelota amarilla con la mirada, como si fuese su pareja de baile en otras manos durante una gran fiesta; 


en este orden de ideas si aprecian con detalle las fotos podran notar y sentir que la mirada de un buen jugador o una buena jugadora de tenis, siempre seguira la bola para poder pegarle y  ponerla justo donde quiere para vencer. Como Doménica quien en ningun instante despega los ojos de la esfera. Es un gran triunfo para ecuador y se espera un gran partido el día de mañana con quien avance en el cuadro, en el juego de esta noche, para definir la final mañana domingo. 




La confianza en el otro permite mirar el resto del juego









domingo, agosto 26, 2012

Reunidos algunos apasionados de su que hacer.



La conversación venía en un juego absurdo y sin precedentes de metáforas cuánticas y otras simbologias, ambas,  cargadas de contenido erótico. Las pieles aunque quietas y al viento, sudaban.

         - Hoy tengo una atracción rara hacia el análisis
            y no es literal,  es simbólico.

         - eres un gran agujero negro en el universo
           y atraes toda la masa creativa del mio.

silencio, todos apartaron la mirada donde nadie se veía con nadie-


         - ¿Puedes vibrar como un violín punteado por un arpa?

        - Puedo -Su respuesta fue Categórica-


        -Eres música viva no compuesta y letras por escribir.

        -¿fotos?.

        -Un instante es el máximo reto para captar todo cuanto eres.

        - ¿será posible?

        -Es posible

        -¿Has visto fotos que te gusten mucho de personas
           o personajes que admires?

        -Si, Hay un libro Genial sobre lo que mencionas

       -La fotografía es
        la máxima escritura simbólica del estatismo comunicativo



vibraron colectivamente, fue orgiástico y mental.

domingo, febrero 05, 2012

Una fotografía antes dormir



La fotografía de guerra, nos deja absortos, por más poca estética –digan algunos– que pueda tener. Pero esa obnubilación en la que es capaz de sumergirnos este tipo de imagen o documento, no es más sino el interrogante, de hasta donde puede rayar la humanidad –individuo o en plural, más no todos, por ahora– en el absurdo; donde la persona que tenemos al lado no es sino una victima o un poder sacar partido para.
Nachtwey, no lo conocía, y si lo conocía a través de sus imágenes no sabía su nombre –suelo ser malo para ello–. Es realmente desconcertante el carisma que ha de tener para poder lograr la cercanía que consigue, sin una sola palabra, para que quienes fotografía no se sientan ahuyentados por tal artefacto en manos de semejante extranjero. y es que Nachtwey, si acaso pasará como local en los estados unidos; no pareciese pertenecer a esta tierra, y arguyo esto valiéndome de los tantos escritores que escriben sobre la vida extraterrestre infiltrada para lograr que la tierra, y per se, el universo mejore. Tarea dura, en la cual James Nachtwey parece haber embarcado hace ya unos años. No me compete dilucidar si ha dado resultado la infiltración extraterrestre o no.[1]

Entremos a lo que nos concierne realmente y dejemos la fantasía a un lado ­–ardua labor–; para tal fin citaré el ultimo interrogante de una cita que Philippe Dubois hace en el segundo capitulo de su libro el acto fotográfico.

¿Con qué puede tener algo qué ver una fotografía una vez sacada?[2]

Planteándonos tal interrogante desde el contexto de guerra, de conflicto, de desigualdad, de pobreza, del hambre y tantas cosas que acosan –y no es pleonasmo aunque parezca– quizás ese sacada al que se refiere Denis Roche, es “sacada” del contexto al que pertenece, ya, que como es bien sabido, la fotografía tiene la capacidad de mostrar las cosas de una forma que no es muy amiga de la hermenéutica, cuando se muestran un par de fotos. Entonces la relevancia hacia la que quiero encaminar este corto texto, es de cómo una vida dedicada a un solo foco, puede hacer que partes divergentes –fotografía y hermenéutica[3]– converjan en punto tras muchos o más bien años de ejercicio bajo una misma luz; para estas líneas, la fotografía de guerra.

Dejando atrás toda la retórica de la academia, y volviéndome simplista –en términos coloquiales[4]– todo lo anterior se reduce a decir, que para hacer fotografía de guerra –sin que sea guerra, aquella de las balas– hay que tener coraje, hay que tener un gran temple, una gran sensibilidad, tiempo
–aunque parezca muy poco– y sobre todo hay qué saber qué sucede, por qué sucede, y cómo sucede aun cuando las fuentes que se usen para saber los tres interrogantes preferidos de un reportero estén matizados u amañados, que a larga para la generalización del presente texto son lo mismo.

Fue posible evidenciar que la fotografía de… cualquiera de la antes mencionadas, no es lo crudo, ni la sangre, sino el sentir que la imagen puede trasmitir[5],  que es ese algo que no vemos en todo cuanto es crudo. Es la sutileza con que un artista de la información, como he querido llamar a Nachtwey, trasmite todo cuanto quiere con ánimos de generar un cambio, quién a diferencia de muchas publicaciones y fotógrafos, no menosprecian a sus espectadores. O lectores.

… señor Nachtwey, ...no es mucho lo que puedo ahorrar… pero aquí le envío 20 dólares que quiero donar para la familia que vive al pie del ferrocarril… mientras pueda lo haré cada mes…
Fragmentos de la carta de un lector refiriéndose a aquel que perdió un brazo y una pierna… y sobre todo su familia.



[1] Enrique barrios, con su trilogía Ami el niño de las estrellas. Ed. Errepar.
[2] Denis roche, 1978. Citado por Dubois
[4] Que dentro de la academia debiera ser, minimalista, reduccionista, pragmático u otro.
[5] El objeto existe realmente –ese sentir– y el index contiguo al signo del que emana. Dubois, Philippe. El acto fotografico. Paidós comunicación

martes, agosto 30, 2011

¿Qué es “letras cómo haluros de plata”?


Letras como haluros de plata nace hace poco mas de dos años y medio, inspirado en los grandes fotógrafos, que además de buenas fotografías, también participaron activamente en el desarrollo de la fotografía desde su teoría, posibilidades, experimentación y no mucho menos importantes: letras.
Letras que dieron fuerza al imaginario de lo fotográfico, que sentaron bases académicas, críticas, conceptuales y estéticas. letras que deformaban la imagen hasta el punto de hacerla inteligible o la resaltaban suntuosamente.
Durante mi paso por la academia –porque también fui fotógrafo por fuera de ella- pude acercarme a varios libros sobre la fotografía, sobre su acto, sobre sus que hacer, sobre su ciencia y más de una vez, “me maraville al límite del maravillamiento”1 con textos que hallé de fotógrafos como Man Ray, Cartier Bresson, Ansel Adams, Minor White o Fontcuberta, así como otros escritos por quienes tenian una relacion indirecta con el acto fotográfico, o eran el acto en sí mismo.
A través de este blog, quiero darle continuidad a la historia de los grupos de creadores, artistas, fotógrafos, escritores, abogados, desocupados entre otros, que se reunían a charlar de cualquier tema de su interés, en este caso, el interés es la fotografía, sin por eso dejar por fuera a personas que no sean fotógrafos o afines por profesión.
Está abierto el diafragma (orificio dentro del lente por el cual entra la fotografía a la cámara) para que ustedes (la luz) puedan entrar y dibujar con sus letras (la imagen) en el plano de enfoque (campo de comentarios o entradas propuestas) para que quede registrada en la película de haluros de plata o el sensor (Este blog)
La inspiración de aquellos que ya han escrito y la necesidad de decir algo más sobre la fotografía, o sus distintas instancias me llevaron insoslayablemente a crear este blog en el cual los haluros de plata en los cuales se fija la imagen que se quiere compartir son las letras y este blog mí película para exponer.
1 Forma de expresión usada en las mil y una noches

martes, agosto 16, 2011

Ella rompió el silencio.


desde la cama, mi cámara levantó la mirada, y con el diafragma entreabierto, preguntó.
- ¿por qué ya no sales tanto conmigo?
Un gran rayo de luz sobrevino en mi mente, y cualquier palabra fue velada.
tras un oscuro silencio, sólo pude levantarla entre mis manos, sonreir y dispararme.
ella supo que algo estaba cambiando en ese instante, ella, silenciosa, se descargó de la felicidad

sábado, agosto 13, 2011

Lo intangible* expresado en la fotografía

hay veces que al ser humano le cuesta trabajo entender lo que no pueden asir, aun cuando lo sientan.
¿Cómo se hace entonces para que en una fotografía, que no suena a nada más, que los pensamientos que tiene aquel que la ve, quede plasmado eso que no puede ser agarrado?
Basta un poco de paciencia o de detallada atención sobre aquel escurridizo que se quiere capturar para lograrlo. hay veces que al pasear por la historia de la fotografía, encontramos innumerables retratos, y nos sorprendemos con la bonita luz, la buena expresión, pero poco nos detenemos a pensar sobre ese intangible del fotógrafo, sobre la verdadera intención de quien la tomó o de quien fue tomado.
Hay varías formas de expresar esto en la fotografía, desde lo más indicial hasta elaboraciones de una sola toma o composiciónes de lectura más elaborada o abstracta. Sin importar cual camino se tome, para el fotógrafo, habrá de ser siempre un placer, poder llevar las palabras a una sola imagen, pues la fotografía no es más que los elementos tipográficos de los cuales se vale el fotógrafo para decir una o muchas cosas, casi como hicieron aquellos que habitaron las cavernas y dejaron rastro de sus historias.
Así se manifiesta per sé, la riqueza del alfabeto fotográfico, que así como un escritor combina los mismos 27 caracteres para escribir algo grandioso, el fotógrafo se vale de las cuatro esquinas  que delimitan su visión, y las múltiples variaciones, azarosas o no, de lo que suceda en ese plano universo. que bien visto y realizado, nos logra dar una profundidad clara, no sólo en la imagen, sino en lo que el fotógrafo quiere contar.
La danza del viento - The wind dance
Viento, líquido, equilibrio, colapso, divertido, nervioso, angustia, fin, creación, expresión… son solo ejemplos de palabras o conceptos que nos pueden llevar a imaginar algo, en su forma mas concreta o si el conocimiento nos da, poder expresar una de ellas de forma tal, que vista la foto a priori, no nos dice nada, hasta que somos capaces, nos guste o no, de quedarnos más de 10 segundos contemplando sus posibilidades y las del autor.
La luz es  lo más intangible que existe y eso es la fotografía misma per sé, así que desvinculándome de cualquier teoría o academicismo, el mero acto de hacer una fotografía sin importar el medio, la producción o el soporte, ésta, estará ya haciendo visible y tangible,  algo intangible cómo lo es la luz.

*intangible.
(De in-2 y tangible).
1. adj. Que no debe o no puede tocarse.

sábado, mayo 14, 2011

El tiempo y la fotografía

Cuando hablamos de fotografía, si se es un poco entendido en el tema, se pensará ipsofacto en velocidades. ¿Qué tiene que ver realmente el tiempo con el proceso de tomar una fotografía? Indistintamente que de acuerdo a la velocidad que se tenga para un diafragma específico, o queramos movimiento en la imagen o congelados, el tiempo tiene otra relevancia particular de la parte técnica y es la importancia del tiempo dentro de lo emocional, o no superficialidad [1] que puede llegar a contener una fotografía.
Para Cartier-Bresson más importante que una imagen perfecta en técnica, es la esencia que transmita la fotografía. No descarta la técnica de composición por nombrar la parte del proceso más relevante en cuanto a una imagen bien lograda; pero él, en su ensayo, comenta que la parte compositiva debe ser una acción de tipo tácito para todo individuo involucrado seriamente con la fotografía; destrucción de emocionalidad la compositiva a través de un automatismo. Cuan importante llega a ser el tiempo, que al hablar de sus viajes, decía, le daban ganas de asentarse justo días antes de tener que partir para poder ser al fin una imagen fija como en una película; y con gran razón hace tal afirmación, ya que al ser él, un “ser fotográfico” su actuar y sentir está mediado por la película; es decir, un fotograma necesita tiempo para sentar (fijar) una imagen en su emulsión, independientemente de cuan rápida (sensible) sea la velocidad de la película, de obturación y rapidez del lente. Si hacemos una analogía, luz-hombre / espacio tiempo – película, veremos que un hombre necesita un tiempo para recorrer un espacio, pero la luz casi recorre todo el espacio en el mismo tiempo, es decir, puedo recorrer una ciudad con una longitud de 300 kilómetros –si la volvemos una línea– siendo luz, en menos de un segundo. Así una fotografía logra asentarse en el espacio visto gracias al recorrido de la luz y su velocidad, o retomando la iniciativa de Cartier-Bresson, asentar al fotógrafo en ese lugar dónde la cámara estuvo; el espacio visto puede ser visitado por quien ve o posee la foto, y aun mejor, recorriendolo aun más rapido que la luz, ya que el recuerdo sea borroso o no, no se hará esperar.
si me elevo en un helicoptero con un ojo de pez montado en mi cámara,  tendré la ciudad en mis manos a través de la fotografía, según Cartier-Bresson, estaré en esa ciudad cada vez que alguien vea la foto.
Si generar una imagen desde este punto de vista -del que ve la foto- no requiere tiempo, qué diremos si retomamos a Minor White (el ojo y la mente de la cámara 1952) cuando contesta preguntas como ¿en qué piensa cuando va a tomar fotos? Y el responde, "en nada"; se requiere sólo el tiempo necesario para “ver” la imagen escuchando todos y cada uno de nuestros sentidos y sensibilidades.
Hoy en día hay ciertas divergencias entre la fotografía en película y la digital, a menudo escucho decir a las personas que ahora es más fácil corregir sobre la marcha, porque hay la opción de “revelar” (visualizar) al instante la imagen tomada. Al entrar en el terreno de tales diferencias, yo contestaba –y contesto sólo que ahora argumentado en Cartier-Bresson- que en cosas que se mueven y no son cíclicas –aunque muchos afirmen que todo es cíclico– no hay tiempo de revisar la imagen y se ha de confiar en que se hizo bien la lectura del luz [2],  en que se tuvo suficiente tiempo, aun cuando halla sido un 1/1000s para revisar el encuadre los elemntos incluidos y su composicion de ser posible, porque aquello que se sintió a través del visor, no va a ser jamás otra vez (El instante decisivo, 1952). Digo sentir, porque tengo minutos –si acaso uno– acumulados en mi experiencia tras de la cámara, que aun cuando se me ha escapado o no la imagen, la he sentido; así mismo, he sentido imágenes que no son mías, y eso para mi como fotógrafo es una satisfacción.
Me genera interrogantes el texto de Cartier-Bresson ahora, ya que la primera vez que lo he leído, no había estado tanto tiempo con una cámara digital en mis manos, y leí diferente el texto. ¿cómo cambiaría el texto si él, tuviese una cámara digital? Quiero atreverme a intentar decir que al menos quitaría un “no” que escribe, al decir no podría ser un trotamundos yo digo que sí, la velocidad del poder revisar, cuando ha pasado lo observado y hay tiempo para observar lo fotografiado, le daría las herramientas necesarias para, como Jean-Baptiste Grenouille[3], tener la esencia de todo cuanto quiere.
Otra forma del tiempo sobre la búsqueda de la imagen fotográfica, se da en cuestión del tiempo verbal, es decir, lo que pasó, pasó para siempre. De esta certidumbre nacen los temores y la fuerza de nuestra profesión. La incertidumbre de lo que será, y la certeza de lo que fue [4], se tenga o no la imagen; esa incertidumbre es ese ir con la mente en blanco de M. White, y el estar alerta, con el cerebro, el ojo y el corazón, de Henry Cartier-Bresson.

[1] El acto fotográfico, Philipe Dubois. Cap 1.
[2] documental sin pose, reporteria entre otros
[3] Protagonista de El perfume, de Patrick Süskind.
[4] Adivinanza que le hace el Maestro Hora a Momo, en el libo Momo de Michael Ende.

lunes, enero 31, 2011

Mis frases de la fotografía

Y es bien sabido por todos que las grandes frases a veces transcienden la historia mucho más que un compendio de hojas que contenga un gran estudio a profundidad, pues es más fácil recordar una frase que todo el compendio, y aun puede que el engorroso estudio se resuma en una frase; tal vez por eso hay gran y mucha sabiduría en los haikus japonenes

Aqui haré mis mayores esfuerzo de apuntar las frases que se me ocurran sobre la fotografía para que pueden ser leídas por ustedes.

1. para decir como fotografo que estoy en bloqueo creativo me bastará decir, que estoy en estado fotografico (01/01/2011)

2. La fotografía es un buen simil de la realidad humana, por fortuna no habla (bis)

domingo, octubre 03, 2010

De la fotografía

 

hay fondos que mueren en el mismo momento de la obturación, y ni si quiera su registro eterno en la película, el archivo, o la copia ampliada o impresa logran darle vida ad infinitum.

La sencillez al mantener el fondo dentro del contexto valido de aquello que se fotografía es la síntesis exacta de la mente actuando a través de la duración de la obturación; El fotógrafo se anima así mismo a la quietud que representa cualquier fracción fotográfica en la eternidad de la vida, es por esto que, puedo decir que aquella quietud representa un instante de meditación eterno en la vida tan acelerada que llevamos hoy en día.

aquí es donde radica aquella magia que percibe un espectador, al estar frente al marco y buscar a través de su historia un instante similar a aquel que en ese pequeño o gran formato se le muestra ante sí, con inmensa quietud. Descubrimos allí los sueños o apatías, propias o ajenas que llevaron a un ser a decirle a todos los ojos, que esto que aquí les muestro ha de ser contemplado, devorado, rumiado, examinado, exaltado, o en el caso de un mal fondo, olvidado o tenido en cuenta para repetir.
es una foto la propia chispa que anima a otro fotógrafo a realizar sus propias fotos, sea por imitación, por seguir una línea, por crear su lenguaje, o por ir hacer algo mejor por un fondo mal visto, que no fue meditado, y no dejar entonces, que ese fondo sea enterrado en un instante, "porque ya eso lo hemos visto" como dirían los galeristas

lunes, septiembre 20, 2010

Cuidado: Una serie Fotográfica nunca termina

¿para qué hablar de las series fotográficas, si una misma secuencia dice más de la cuenta que una sola fotografía?, o por qué a veces “evitamos” –y me incluyo- el texto de una exposición por la premura de ir a la imagen o la sucesión de imágenes que ansia ser vista en su eterna espera colgada en la pared, y es que, es eterno para una imagen de 1/60 de segundo esperar un mes o mas para ser descolgada o apreciada; haya o no sido comprada… para solo volver al texto, generalmente.

Una vez se toma la decisión de iniciar una serie ya pensada o aquella que surge de repente en un evento, que sabemos por experiencia es una identidad fotográfica –léase serie- que podemos encontrar a menudo, querremos que llegue el momento de obturar la cámara cada vez que se nos da el chance para asomar ese momento donde sentimos que hemos terminado; Hay veces cuando tocamos tan mágico instrumento, nos sentimos arroyados por aquel pensamiento…”la serie, hay que trabajarle”…. casi al punto de transformarnos en un ser obtuso e idéntico fotográficamente. Así mismo si ya has empezado una serie, por más que la hayas terminado o no –y si no lo has hecho detén tu lectura y ve a pensar una serie y empieza de una vez por todas- ese “lastre conceptual” no será más que una compañía eterna, hasta el fin de tus días, y no solo a la muerte de la cámara. Será inaudito entonces, no querer sacar un instante para la fotografía y asi registrar esa identidad fotográfica del pasado que has creado para tu deleite y muy seguramente para el de muchos ojos. Muy probablemente un día no tendrás la cámara contigo y solo entonces los demás te pueden redimir de tal acontecimiento, pero tu si sentirás esa espina de haber dicho, debí sacar la cámara hoy.

Si bien es cierto que a menudo esta ultima  situación sucede por doquier y a veces carecemos de una cámara, cuando le tenemos es imperdonable, repito, pensar la imagen con la blancura de Minor White, que ésta aparezca  y no saquemos el instante para la foto, repito. nuestra cámara puede llegar a revelarse, en sentido antagónico de una copia bien hecha. Y a veces una misma película tiene más de una fotografía my parecida sino igual a la anterior, repito.

Una serie entonces no termina, y se convierte, más que en un peso, en un alivio para aquel fotógrafo ávido de imágenes y de espacio tanto mental como fisico para generar y a su vez guardar esa identidad fotográfica que ha creado para el mundo, pero sobre todo para el disfrute del maravilloso acto que es tomar una fotografía.

miércoles, agosto 11, 2010

Lecciones de fotografía tormentosa

Si en la antigüedad, quizá antes de inventarse la fotografía o por los mismos tiempos de Daguerre o su contraparte en Brasil, la letra con sangre entra por metonimia puedo decir que la fotografía con luz se vela. Y es que perder una foto es algo muy triste para un fotógrafo o que se manifieste el primero que diga que no haya perdido una foto, de aquellas que dependen del azar, por estar viendo algo en el visor, cuadrando la exposición, o sencillamente esperando quién sabe qué.

Hoy fui víctima del ardid fotográfico durante la majestuosa faena de la fugaz y poderosa luz de una tormenta que se paseó campante por las calles de barranquilla, y es que aquí durante gran parte del año, no sólo los cumbiamberos se toman las calles, también las tormentas y a paso de puya acelerada o mapalé erótico danzan sus aguas recorriendo las fuertes lozas de concreto y cómo decía un taxista el otro día “yo le dije a la pareja , que por cierto no era de aquí,  que el arroyo viene por una calle y ran! cruza por una carrera y luego zaz coge otra calle…el arroyo cruza, sí señor!” y cruzando de un lado a otro.

Y no es tanto que se vele por la luz per sé, por aquello del avance monstruoso y despiadado de lo digital, sino que el hecho de escoger un momento para hacer algo mientras un rayo cae frente a tu lente, y no estar la cámara obturada, puede hacerte pasar la noche en vela, por intentar dejar plasmada esa pasión por la luz en un pequeño hilo de haluros de plata que se ha trazado en el cielo y por ende en el papel fotográfico.

Compartiré entonces mis errores para que ustedes no los comentan si un día quieren sacar una buena foto de un rayo; según mi experiencia de hoy, lo primero que se debe hacer es llegar al sitio con la cámara en trípode, encendida y lista casi para ponerla como caiga a obturar –primera foto perdida mientras acomodaba el trípode- pues cabe la posibilidad que tu lente apunte a donde va a caer un rayo, y por lento como yo, no hayas presionado el obturador.

Por otro lado, la exposición de la cámara, es recomendable usarla un paso y medio o dos pasos por debajo de la exposición de zona V (léase zona cinco) que registra el exposímetro de la cámara; estaba haciendo fotos de noche, y bien! obtuve una foto de día un cielo de un color celeste palido pero hermoso, más esa no era la intención.

tercera foto perdida, rencuadrando un milímetro en cámara, cuando hoy se puede hacer en cualquier programa decente de edición, vi caer un rayo del grueso de una palmera, justo al borde del perfil de un edificio, ya les ilustrare con una foto, Estuve a punto de claudicar. Hay que tener en cuenta que a simple vista el dónde caerá un rayo, es algo azaroso, pero pude deducir, que un cumulo de nubes que tenga una buena concentración de pequeños Zeus traviesos, se desplazara en la dirección de la tormenta al menos, 2 marcas horarias o tres (como los militares “ enemigo a mis tres”) de 30 minutos a una hora, y lo supe cuando se me agotó la paciencia y cambie de encuadre una, dos y una tercera vez y ver correr los rayos sobre los encuadres que había hecho, en el mismo orden cuando ya estaba en mi ultima dirección de encuadre.


desear fervientemente es una opción que no está de más, eso si no lo apunten a ustedes, yo no me responsabilizo por alguna falla natural, es importante estar a buen resguardo y en sitios donde si llegase a caer un rayo cerca, existiese polo a tierra o la posibilidad que la energía sea conducida a tierra por algún camino que no sea uno. Eso si el rayo de tierra a cielo, será difícil saber dónde ubicarse.

aprendí mi lección, con 3 fotos perdidas, donde el encuadre tenia justo el espacio de cielo para haber sido llenados con los rayos que cayeron frente a la cámara, ah! qué las tengo en mi memoria física pero no es digital aun ni puedo usar mis ojos como ampliadora sobre un hermoso papel blanco que quemará algunos haluros de plata y otros los dejará correr tras su baño en el revelador.

tengan en cuenta cualquier consejo, o cualquier intuición de sentido común y a diferencia mía, ¡no velarán una noche de aquellas que se puede pasar de manera deliciosa en el cuarto oscuro!

viernes, agosto 06, 2010

Explorando los silencios

Tras un silencio todo…

Puede empeorar o ser un rotundo éxito pero definitivamente no un punto medio.
Aquí entre letras hayas un punto seguido, punto y coma, coma, punto final y nunca un postre. Ah! qué Desengaño el que ocurre tras acabar un libro, porque aun así sea bueno, queda uno con ganas de más. Sólo a veces la música tiene finales que pueden permanecer silenciosos, quizá por eso les llamen piezas musicales.

Pero ¿y en la fotografía? El silencio es justo ese momento que el fotógrafo parece ser la niña venida fuera de este mundo y que al unir sus dedos congela todo, para decidir donde disparar, y es que Minor White lo dice, “a veces trabajamos tan rápido que no entendemos lo que sucede frente a la cámara… …que el encuadre lo sentimos y la mente solo se ocupa de una correcta exposición”, es ahí donde yace uno de los silencios más importantes de la fotografía, donde el fotógrafo se revela a sí mismo mucho antes de llegar al revelador y al papel, o en su defecto a la pantalla y de igual manera al papel; y luego este precioso momento es interrumpido por ese amado sonido –que usaríamos como despertador- del obturador del diafragma y paso de cortinillas de nuestra cámara.
Existe sí, un silencio, que es un poco más antiguo, y que sucede a oscuras y entre luces rojas, es el casi olvidado y anhelado por quienes lo hemos vivido el laboratorio o cuarto oscuro para revelar. Ah! Si vuela la imaginación cuando se está ahí, y no sólo por el hecho mismo de la imaginación, sino también por lo que viene, por esa ansiedad de querer ver eso que fue tomado y que, cuando salimos a la luz, podemos escuchar el silencio de nuestra vida a diferencia de una sala de partos.
Luego en una aparente dimesionalidad aplanchada esperamos que nuestra fotografía sobreviva al tiempo y que en algún momento, alguna expresión enajene a aquel que posa sus ojos sobre ese momento que hemos inmortalizado. Entonces se manifiesta el ultimo silencio de la foto, el de la muerte y la eternidad, porque si esta última sonara a algo, nos sentiríamos un poco aturdidos como todo aquel que vio un partido del mundial surafrica 2010.

jueves, agosto 05, 2010

de las pieles, las luces, las sombras, el gusto y la fotografía

 

A mi que no me vengan con cuentos. ... sí sé retocar pieles, o bueno al menos eso creo, pero es que me gusta la textura, la luz y las sombras, me gusta el volumen y la realidad, me gusta fantasear con ella que se ve real, a cambio de  fantasear irrealidades. O si yo fuera fémina, me gustaría fantasearlo real, con curvas y volúmenes exuberantes, y bueno en otros géneros o preferencias prefiero no pensar, pero tienen la idea.
Me disgusta hasta cierto punto la irrealidad pristina porcelánica de las pieles de hoy en muchas fotografías, que desilucionan al admirador cuando encuentra al sujeto de deseo –o debiera decir objeto por la trasnofrmación-  en persona; ¿que si tengo yo argumentos para decirlo? y los tengo, cuando en mas de un evento o fotografías que por encargo me han pedido, quiero llorar al cruzarme con alguna piel u objeto de deseo, de aquellas fotos en la prensa o revistas.
Y es que las ansias de una perfección inventada por el mismo humano, que ya en el medio deja de "ser" -por no repetir y entrar en pleonasmos-. deshumanizan por completo a la persona para volverla un icono de los nuevos, vacios de plástico, llenos de un aire que los eleva y los hace levitar donde quieran que van y mucho distan de aquellos héroes o bien admirados personajes que en vez de ir sobre una nube como goku, pisaban con aplomo de “mazinger z” o “el llanero solitario” ah! que tiempos aquellos donde el medio no era tan industrializado o el camino era mas recio.
Una paleta que se vende por el placer del cuerpo, cuando el cuerpo es como la paleta y no necesita el símil tan directo, que el cuerpo c... suda (por no usar una palabra mas fuerte y cuidar a los chicos) la paleta también, así que una mujer y una paleta es un completo pleonasmo visual, y muy falto de todo sentido estético, creativo e imaginativo, por falta de metáforas andamos donde andamos, y ya escribía yo alguna vez acerca de las metáforas que empiezan sobre el papel, muchas veces mediadas por el mero lenguaje no figurativo, pero entonces ahi, en tu cabeza, cuando lees o te la dicen, tus neuronas unen los puntos que dibuja esa imagen que vez llena de sombras, de contrastes, de oscuridad y de luz, porque por lo general lo único que a mi gusto y no todas veces debe estar lleno de luz, es la comida, y poco me sirve para abrir el apetito, pero si que para provocarme.

esto no se queda así, se merece un retoque…

martes, agosto 03, 2010

Sobre la fotografía y no como Sontag

 

A parrafos cortos, encerraré y dejaré escapar ideas e imaginarios que me genera mi oficio.

1- A veces quisiera hacer una gran foto y ampliarla en un formato tan grande, tan grande, que al posarme sobre ella, sentir que me absorbe, me lleva y me congela en un sólo punto de vista. entonces me sentí indeciso sobre tener un solo punto de vista, y me dediqué a realizar fotografías panorámicas muy extensas o de 360°

2- Al decir que los encuentros entre fotógrafos pueden ser de un sesentavo y 2.8, se podría decir que son cortos y poco profundos, pero no por eso dejan de ser importantes.

3- los fotógrafos pueden vivir enamorados de los instantes y si deciden amar lapsos más largos,  quizás los veas en el cine.